De los que fuman porros y de algunos que se dedican a la Política y parece que van más colocaos que el tal Pocholo, que podría haber titulado. Porque a veces tiene uno que leer algunas cosas que... A ver, fijaos, llevamos un par de días que el homo tertulianensis, ese que puebla las redacciones radiofónicas por las mañanas y que sienta cátedra entre cruasanes y atascos de tráfico se dedica a poner a parir al exbaranda González a que dicen que se ha colocado una equis en la camiseta. Y qué queréis que os diga, que a la peña lo de los GAL le suena más antiguo que un chotis, que es un tema juzgado electoralmente en su momento y que -al margen de que es un asunto donde hay más hipocresía opinada en busca de lo políticamente correcto que en casi ningún otro- si tuviera que ir al juzgado, pues que vaya, pero no creo que los fiscales estén para estas cosas. Que como sabemos están ocupados en otras cosas.
Lo curioso -o no- del caso es que los despiertaespañas se ceben ahora con el exbaranda González y no lo hicieran con idéntico -o superior- impetu cuando se desmarcó en septiembre con la presunta gilipollez (y lo de presunta no es porque dude, es porque me guardo jurídicamente las espaldas) de que había que legalizar las drogas.
Y es que al margen del cinismo institucional que supone que se persiga el consumo de tabaco mientras se cobra -y bien- por su venta, creo que lo de legalizar las drogas es cosa más seria. Y fijaos que no lo digo por el evidente perjuicio que su consumo causa, ni por el mensaje absolutamente insensato que supondría su legalización, sino porque me da a mí que el exbaranda se pensó más bien poco su salida de pata de banco en una recepción de la Embajada mexicana, que fue donde largó el mensajito.
Imagino que el exbaranda pensaría que, como dicen algunos de la prostitución, su legalización solventaría un montón de problemas de higiene y de tráfico de personas. Y no lo negaré. Que si en el caso de las lumis hubiera que pasar ITV y tal, probablemente ganaría la dignidad de la interfecta (o el interfecto, que también haylos). Aunque me imagino yo a la peña tratando de pagar sin IVA el polvo, por aquello de no hacer constar su NIF en una factura oficial, que tendría coña la cosa.
Pero no, no es para tomárselo a broma, y menos en el caso de las drogas. Porque creo que olvida Monsieur Isidoro que una vez legales, las drogas conllevan otras cosas. Seguirían en manos de mafias, estoy seguro, sólo que entonces esas mafias ya no serían mafias, sino empresas. Y que probablemente utilizarían menos violencia o recursos ilegales en su actuación -que ya es suponer-. Pero es que lo primero que me vino a la mente cuando escuché al exbaranda es en las campañas publicitarias que podrían emprender las empresas de la droga, en su legal estrategia de mercado, en su búsqueda absolutamente legal de nuevos y potenciales clientes, y joder, me dieron náuseas. Que una cosa es que los Estados controlen los negocios (y cobren impuestos) y otra muy distinta que el campeonato de tu barrio de tenis lo patrocine porros equis. Pues va a ser que no. Que me da a mí que el que va fumao es algún político que otro. (Y no he hablado de nuestra política exterior, que podría).
Fotowiki: No, no son rosas.

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