domingo, 31 de julio de 2011

Nuestra Señora de los Bares

No, no se me ha ido la pinza (todavía). Y sí, es una b y no una m. Pero que no cunda el pánico, que de momento la Iglesia no está regida por los académicos de la RAE y no se dedica a aprobar cosas sin sentido. Así que aunque hay un montón de advocaciones raras (algunas incluso rarísimas), no existe una Santa María de los Bares en el calendario (que yo sepa, claro). Lo mío de hoy va por otro sitio, por algo que se me ha pasado por la cabeza cuando esta mañana desayunaba (café con leche y media de mantequilla) en la cafetería de la Estación de Autobuses de North Cartagena.

Y es que hace años, cuando uno conocía de este lado del Chain's Port poco más que el cortinglés, la Estación de Autobuses era como una puerta monumental en la muralla, y a ojos de niño de la Tri, el primer lugar donde te  dabas cuenta de que estabas en el "extranjero". ¿Por qué? Porque en la cafetería, presidiendo las estanterías cargadas de botellas de contenido espirituoso, entre décimos de lotería y algún poster futbolero, había una foto de la Virgen de la Fuensanta. Y uno andaba acostumbrado a que en dicho lugar la que estuviera fuera la de la Caridad. Y claro, el cambio de Patrona indicaba que uno había traspasado la invisible frontera de su terruño.

En Cartagena uno andaba acostumbrado a que en todos lados, pero sobre todo en todos los bares, tuviera sitio destacado la imagen de la Patrona, imágenes ajadas, con el color comido por el Sol en muchos casos. Enmarcadas con mejor o peor resultado. Pero ahí estaba. Antes de que le perpetraran la restauración de 1994, con sus colores más oscuros, pero más "familiares". También era posible encontrar por entonces alguna imagen de Semana Santa, pero no tantas como ahora. Y nunca en el sitio de preferencia de la Virgen de la Caridad.

Cuando me vine a estudiar a Murcia, hace ahora cinco lustros, me pareció que aquí incluso la presencia patronal era mayor. Que no había bar sin su Fuensanta. Y además con la variedad que aquí aportaba el hecho de que la Patrona fuera de vestir, o sea que en unos sitios vestía de verde, en otros de morado y en otros de rojo, que era cosa curiosa para el observador.

Y no sé si será porque uno callejea menos y entra apenas en un par de locales, pero hasta hoy no me había dado cuenta de que esa costumbre se va perdiendo. Que no sé si será eso que dicen de la secularización de la sociedad, o alguna otra milonga (que aquí todos son muy seculares para elegir pareja carnal, pero se vuelven de lo más beato para mudarse bajo tierra). El caso es que me parece a mí que eso de la foto de la Patrona cada vez se prodiga menos y qué queréis que os diga, que me parece una pena. Porque, era como una reafirmación de Fe o de Historia, que duda cabe, pero también de identidad. Y cuando uno pierde la identidad, mala cosa.

Además, ahora que tenemos camareros de toda procedencia quedaría de lo más chulo entrar en los bares y que, junto a la Fuensanta o la Caridad encontraramos, por ejemplo, a Nuestra Señora de Oranta o a la Santísima Virgen de los Treinta y Tres.

En fin, que ya os habéis enterado de que en la Estación de Autobuses -al menos en la cafetería que he visitado esta mañana- ya no está la imagen de la Fuensanta (y eso que cerquita tiene una tienda que vende santos de todo tipo, tamaño y condición).

Fotowiki: Un bareto de los de antes, al que le falta su Patrona, su lotería y su poster futbolero.